
Método sintotérmico (MST): ¿Qué debes saber sobre él?
Descubre qué es el método sintotérmico y por qué deberías empezar a practicarlo hoy mismo.
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La progesterona es la hormona protagonista en la segunda mitad del ciclo (fase lútea), producida tras la ovulación por el cuerpo lúteo. Su principal función es mantener la integridad del revestimiento uterino (”el nido”), preparándolo para la implantación del óvulo fecundado y sostener la gestación. De ahí se explica la etimología de su nombre proveniente del latín: ”pro” (impulsar, hacia delante) - ”gestare” (embarazo).
Se produce principalmente en los ovarios, en las glándulas suprarrenales y en la placenta durante el embarazo.
Además de ser una hormona, también es un neurotransmisor, ya que estimula el sistema gabaérgico del cerebro que tiene efectos calmantes y relajantes. Podríamos decir que es nuestro ansiolítico natural.
Podemos sospechar de un déficit en la producción de progesterona si se presentan algunos de los siguientes síntomas:
Un ciclo sano dura entre 21 a 35 días. Niveles bajos de esta hormona pueden acortar la fase lútea y, por lo tanto, el ciclo en su conjunto.
El cuerpo lúteo tiene un tiempo de vida de 11 a 16 días. Una fase lútea inferior a 11 días, puede indicar que el cuerpo lúteo no está siendo eficiente para producir progesterona.
Los manchados durante periodo y periodo indican que no el cuerpo lúteo está fabricando insuficiente progesterona que sostenga y mantenga ese endometrio.
La progesterona tiene un efecto termogénico, eleva nuestra temperatura basal entre 0,2 a 0,5ºC tras la ovulación. Por lo tanto, las temperaturas durante la fase lútea se deben mantener altas, si no es así, nos indica falta de progesterona. Te cuento más sobre la temperatura basal aquí.
Un ligero sangrado de color marrón o café, que ocurre de 2 a 3 días previos (o más) a la menstruación, puede ser un indicador de que los niveles de progesterona están disminuyendo antes de lo debido y el revestimiento uterino se va debilitando.
En ausencia de suficiente progesterona, el revestimiento uterino puede volverse más grueso de lo normal, porque la acción de la progesterona “compensa” los efectos de los estrógenos, encargados de engrosar el endometrio. Cuanto más grueso tengamos el endometrio, más grande será la herida cuando se descame (menstruación), y, por lo tanto, más contracciones van a haber y más dolor. Te cuento más sobre el dolor menstrual aquí.
Cuando aparecen síntomas varios días antes de la menstruación como insomnio, irritabilidad, ansiedad, depresión, dolor de mamas (mastalgia), hinchazón, dolor lumbar, dolor de cabeza…
Debido a su papel importante para que se pueda llevar a cabo la implantación y un embarazo correcto, una producción de progesterona insuficiente puede provocar dificultades para quedar embarazada o abortos durante el primer trimestre de embarazo.

Si tras dos o tres ciclos con estos cambios tu progesterona sigue baja, hay algo más detrás: estrés, tiroides, insulina o inflamación. Eso es lo que trabajo en consulta.
Cada vez hay más mujeres con déficit de progesterona y con fases lúteas cortas, con síntomas muy molestos que empeoran la calidad de vida y con dificultades para lograr un embarazo.
El cuerpo lúteo necesita un adecuado entorno para poder producir progesterona en cantidades adecuadas. Por tanto, las causas que pueden provocar un contexto poco favorecedor para la síntesis de progesterona son:

La buena noticia es que podemos mejorar la producción de progesterona aplicando cambios relacionados con el estilo de vida que apoyen la función del cuerpo lúteo. Sigue leyendo para saber cuáles.
Ahora que comprendemos la importancia de la progesterona, ¿cómo podemos asegurar una buena producción de progesterona o aumentar los niveles de manera natural? Aquí tienes algunas estrategias efectivas:
Después de la ovulación, el cuerpo lúteo se convierte en el órgano endocrino mejor irrigado del cuerpo, es decir, se crean multitud de vasos sanguíneos a su alrededor para asegurar un buen aporte de oxígeno y de nutrientes. Mejorar la circulación es una de las intervenciones científicamente demostradas que mejora la producción de progesterona. Podemos comer ciertos alimentos o tomar suplementos que estimulen la fabricación de óxido nítrico, un gran vasodilatador (más adelante te indico dónde encontrarlo), además de practicar ejercicio cardiovascular regular. Se ha demostrado que el ejercicio cardiovascular aumenta la angiogénesis (la producción de nuevos vasos sanguíneos).
Para asegurar una óptima producción de progesterona, necesitamos una serie de micronutrientes, como el zinc, el omega 3, la vitamina B6 y antioxidantes. Una ingesta deficiente de estos nutrientes puede ser la causa de una baja síntesis de progesterona. Asegúrate de comer suficientes alimentos ricos en omega 3 (como el pescado azul, mariscos y carne de calidad), en zinc (mariscos, carnes y semillas de calabaza), en vitamina B6 (aguacates, nueces, plátanos, pescado, guisantes), y antioxidantes como la vitamina E y la vitamina C que puedes encontrar en las frutas y las verduras. Además, incluye alimentos ricos en óxido nítrico (la remolacha es la reina, pero también lo encuentras en las espinacas, en el cacao y en la granada).

La progesterona se fabrica a partir del colesterol, por tanto, si tenemos niveles deficientes de colesterol, el cuerpo no dispone de la materia prima necesaria para producir progesterona. Se consideran niveles óptimos de colesterol entre 170 y 220. Asegúrate de consumir regularmente huevos ecológicos (con la yema), lácteos enteros (de cabra u oveja), frutos secos, semillas, marisco, pescados grasos, y carne ecológica o de animales criados en libertad.
Si bien es cierto que lo ideal es obtener los nutrientes a partir de la alimentación, a veces por determinadas razones, no logramos alcanzar los niveles óptimos, entonces puede ser interesante recurrir a algún suplemento que nos ayude a aumentar los niveles de progesterona. La L-arginina, omega 3, zinc, vitamina E, vitamina C, vitamina B6, melatonina, vitex agnus castus… Todos estos suplementos han demostrado ser efectivos para mejorar la síntesis de progesterona. Debe individualizarse en consulta según el caso.
El estrés, tanto físico, mental como emocional, es el MAYOR destructor de la progesterona. Una de las razones es su relación con el cortisol, conocida como la "hormona del estrés", segregada en respuesta a una situación estresante. Este aumento de cortisol interfiere con la producción y la actividad de la progesterona de varias maneras:
Te cuento más sobre cómo impacta el estrés en nuestro ciclo menstrual en este artículo.

Dormir lo suficiente es esencial para mantener unos buenos niveles de progesterona al facilitar la regulación hormonal, la recuperación y la reducción del estrés.
Muchas toxinas ambientales, como los ftalatos, los parabenos y otros compuestos químicos presentes en los alimentos, productos de cuidado personal y el medio ambiente, pueden actuar como disruptores endocrinos. Estos disruptores interfieren con el funcionamiento normal del sistema endocrino, incluyendo la producción y actividad de hormonas como la progesterona. Opta por productos naturales en tu cuidado personal y limpieza del hogar siempre que sea posible. Te cuento más sobre los disruptores endocrinos aquí.
El contacto de los rayos del sol en nuestra piel hace que sinteticemos vitamina D (imprescindible para un buen funcionamiento hormonal). Además, el sol provoca que el cuerpo produzca óxido nítrico, esencial para asegurar un buen flujo sanguíneo al cuerpo lúteo. Evita los protectores solares, ya que obstaculizan el contacto de los rayos solares. Con tomar el sol 15-20 minutos sin protección es suficiente.

Todavía no han sido aprobadas por la FDA, pero poco a poco se están utilizando más. Estas cremas se elaboran extrayendo un componente llamado diosgeína de algunas plantas. La diosgeína tiene la capacidad de unirse a los receptores de progesterona y desencadenar efectos similares. Al elaborarlas de esta manera, se conocen como cremas de progesterona bioidéntica, es decir, con una estructura molecular idéntica a la progesterona natural que produce nuestro propio cuerpo. De esta manera, se reducen los riesgos de efectos secundarios en comparación con otras formas de progesterona sintéticas.
En resumen, aumentar los niveles de progesterona de forma natural no tiene por qué ser complicado. Con algunos cambios simples en tu dieta y estilo de vida, junto con la ayuda de suplementos naturales si es necesario, puedes promover un equilibrio hormonal saludable y mejorar tu bienestar general. Recuerda siempre consultar con un profesional de la salud femenina para que te asesore de forma individualizada y elabore un plan personalizado adaptado a tu caso y tus necesidades.
Si tras dos o tres ciclos con estos cambios tu progesterona sigue baja, hay algo más detrás: estrés, tiroides, insulina o inflamación. Eso es lo que trabajo en consulta.
Lo habitual es notar cambios en dos o tres ciclos, porque el folículo que ovula empieza a madurar unos tres meses antes. Si tras ese tiempo la fase lútea sigue siendo corta o el manchado premenstrual continúa, hay que buscar la causa (estrés, tiroides, prolactina, exceso de estrógenos) y no solo insistir con suplementos.
Las señales más claras son una fase lútea de menos de 11 días, manchado marrón varios días antes de la regla, temperaturas basales que no suben tras la ovulación y un síndrome premenstrual muy marcado. Lo confirma una analítica de progesterona en mitad de la fase lútea, unos siete días después de ovular.
Los que aportan la materia prima y los cofactores: grasas de calidad (huevos con yema, pescado azul, frutos secos), zinc (marisco, semillas de calabaza), vitamina B6 (aguacate, plátano, pescado) y antioxidantes de frutas y verduras. La remolacha, las espinacas y el cacao favorecen el óxido nítrico y con él la circulación del cuerpo lúteo.
Las cremas de progesterona bioidéntica se elaboran a partir de la diosgenina de algunas plantas y actúan sobre los mismos receptores. Pueden aliviar síntomas, pero no corrigen la causa de que el cuerpo lúteo no produzca suficiente; conviene usarlas con criterio profesional y no como primera medida.
Sí, siempre que haya ovulación: el objetivo es que el cuerpo lúteo funcione bien, y eso se trabaja con circulación, nutrientes, descanso y estrés. Si buscas embarazo y tienes fases lúteas cortas o abortos tempranos, pide una valoración antes de suplementar por tu cuenta.
Sí, es su mayor enemigo. El cortisol compite por los mismos recursos, altera la función de las suprarrenales y, si se mantiene, puede inhibir la ovulación; sin ovulación no hay cuerpo lúteo ni progesterona.

Planta adaptógena que ayuda mejorar la resistencia del cuerpo al estrés, mantener el equilibrio mental y la estabilidad emocional, reduce la fatiga y promueve un equilibrio hormonal saludable.
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El Vitex es una planta medicinal diseñada para apoyar la salud hormonal femenina. Ayuda a regular el ciclo menstrual y a equilibrar los niveles de estrógeno y progesterona.
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La vitamina D3 es más que una vitamina, se considera una hormona debido a que participa en más de 200 procesos fisiológicos, incluyendo el sistema inmunitario, cardiovascular, endocrino, en la salud ósea, reproductiva y del estado de ánimo.
Comprar en NaturitasEstas sugerencias no reemplazan una consulta terapéutica individualizada. Las necesidades de cada persona son únicas y pueden variar, por lo que siempre es recomendable consultar con un profesional de salud antes de iniciar cualquier suplemento o tratamiento.

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